El presidente de TECNIBERIA, Joan Franco, participó el 2 de diciembre en el Foro «La ingeniería española, un referente global’, organizado por ACCIONA y EL ESPAÑOL.
El encuentro, moderado por Laura Ojea, redactora Jefe de Energía en EL ESPAÑOL-Invertia, contó también con la participación de David Madrigal, director del Área de Ingeniería de ACCIONA; Julián Núñez, presidente de Seopan; y Javier Pérez de Vargas, secretario general del Observatorio de la Ingeniería de España y director general de la Real Academia de la Ingeniería.
Los ingenieros españoles pueden presumir de ser unos de los profesionales más reconocidos en todo el mundo y las grandes empresas constructoras llevan a cabo proyectos gracias al prestigio que se han ganado tras décadas de buen trabajo.
Joan Franco afirmó durante su intervención que «La ingeniería española tiene un enorme prestigio internacional, debido a sus ingenieros y a sus empresas, que hacen proyectos muy notables, tanto es así que, por ejemplo, en el caso de TECNIBERIA, alrededor del 70% del volumen de ventas proviene del extranjero».
«Tenemos muchísima actividad internacional, en el caso de ACCIONA sube hasta el 80%, con proyectos de muy alta complejidad y multidisciplinares, donde se incluyen otros elementos como tener en cuenta aspectos medioambientales, la ingeniería digital, de telecomunicaciones y otros que también hay que integrar», señala por su parte David Madrigal, director del Área de Ingeniería de ACCIONA.
«Y no hay que olvidar el impacto social que suponen nuestros proyectos de infraestructuras allá donde se realicen, por tanto tenemos razones para sentirnos orgullosos de ese sector», puntualiza.
Déficit de profesionales
«Estamos notando un déficit de profesionales importante, desde que terminé la carrera, en la década de los 80, yo no he visto una situación como la actual, es complicada, porque nuestras ingenierías están buscando perfiles y no hay manera de encontrar ‘repuestos’, además de la fuga de talento, no necesariamente al extranjero, sino a otros sectores profesionales», explica el presidente de TECNIBERIA.
«Estamos notando poco interés por las carreras de ingeniería de la gente joven, puede ser por muchas razones, una de ellas no acabamos de pagar suficientemente bien, pero esto tiene su por qué, además de la brecha de género, las mujeres no vienen a estudiar estas carreras, por lo que no estamos aprovechando la mitad del talento que tiene el país».
Y Joan Franco advierte que «en los próximos diez años, España necesitará al menos 200.000 nuevos ingenieros, una cifra imprescindible para sostener el crecimiento industrial, tecnológico y energético».
«El mundo del siglo XXI es muy competitivo, y por tanto, tenemos que poner el foco en el nuevo modelo productivo hacia el que avanzamos», aclara Javier Pérez de Vargas, secretario general del Observatorio de la Ingeniería de España y director general de laReal Academia de la Ingeniería.
«El principal problema no es la falta de talento, sino un sistema formativo rígido, poco conectado con la empresa y lento en adaptarse a los cambios tecnológicos».
«La especialización será imprescindible en ámbitos estratégicos, como la inteligencia artificial, la energía, la ciberseguridad, el espacio, la defensa o las infraestructuras digitales, y además, el ingeniero del futuro deberá combinar conocimiento técnico y visión de negocio, siendo capaz de liderar proyectos y no solo de ejecutarlos.»
Ingeniería y sector público
Por su parte, Julián Núñez, presidente de Seopan, quiso destacar «el problema de la regulación de la obra pública», como una de las cuestiones que más paraliza un sector que es ‘marca España’ porque se reconoce mundialmente su capacidad y sus conocimientos.
«Actualmente seguimos discutiendo disfunciones del siglo pasado, por ejemplo, la revisión del precio, los sistemas de clasificación o los criterios de la adjudicación es un sinsentido», apunta Núñez.





