Las ingenierías españolas reclaman poder ganar dinero en casa, donde no salen los números

El presidente de TECNIBERIA, Joan Franco, en una entrevista con la Agencia EFE, asegura que los clientes deben permitirles ganar dinero en España, donde las firmas han dejado incluso de concurrir a licitaciones porque no salen los números. «No queremos ganar dinero para comprarnos barcos, sino para hacer infraestructuras que permiten que la gente viva mejor».

TECNIBERIA aglutina a 95 empresas del sector que facturan más de 8.000 millones (un 70% fuera de España) y emplean a cerca de 80.000 personas. Pese a su proyección internacional, la patronal reconoce la necesidad de recuperar cuota en el mercado nacional, clave para mantener el músculo con el que competir fuera, básicamente a países con seguridad jurídica y sin complejidad regulatoria.

El problema, señala Franco, es que las adjudicaciones siguen decidiéndose por el precio más bajo. Las ofertas «a derribo» y el «abuso» de encargos a empresas públicas en detrimento de las privadas ha provocado que muchas compañías prefieran pujar en concursos internacionales antes que en España.

«A veces sentimos que estamos más solos que la una», lamenta Joan Franco, que advierte de la progresiva descapitalización de la ingeniería española, que necesita 200.000 trabajadores en 10 años. «O tenemos ingenieros o cerramos las empresas», clama.

En este contexto, propone que el componente económico pese solo un 20% en las licitaciones públicas y el resto sea técnico y urge a aplicar la revisión de precios en los contratos.

Competir contra firmas públicas

El presidente de TECNIBERIA denuncia también que las ingenierías privadas españolas tengan que competir contra compañías públicas como Ineco en licitaciones internacionales.«No tiene sentido», critica.

Esa situación es todavía más evidente en España, donde Franco detecta un «abuso» del uso de medios propios por parte de la Administración, que a menudo encarga los trabajos directamente a firmas públicas como Ineco o Tragsa por «comodidad», en lugar de abrir procesos competitivos en los que participen empresas privadas.

«No decimos que no a los medios propios, pero debe hacerse un uso apropiado», insiste. Recuerda que solo se justifican en casos de emergencia, seguridad o falta de capacidad del sector privado, y que la mayoría de las veces se usan sin cumplir estas condiciones.

Franco calcula que, de reducirse el uso excesivo de encargos a empresas públicas, la nueva licitación podría aumentar entre un 25% y un 30%. Esta falta de competencia ya la han trasladado a Bruselas, igual que ha hecho la patronal de la construcción CNC.

El presidente de TECNIBERIA expone que no hay ingenierías privadas del tamaño de Ineco o de Tragsa y que mucho personal de éstas viene del sector privado, atraído por mejores sueldos, gracias a que no afrontan competencia en los contratos y tienen unas tarifas ya pactadas con la entidad contratante.

Además, subraya que en España falta mucho por hacer. Entre las áreas con mayor potencial de crecimiento destaca las infraestructuras de agua y defiende los trasvases, porque en un país con estrés hídrico «no tiene sentido que quien tiene agua no la ceda al que no la tiene».

También hace hincapié en los contratos que pueden surgir en el ámbito de la Defensa, con los centros de datos y la gestión de los mismos, así como las actuaciones para mitigar y adaptar las infraestructuras al cambio climático.