Estrella Alonso, directora de proyectos y especialista en proyectos de Agua, en la empresa HEYMO.

Estrella Alonso, directora de proyectos y especialista en proyectos de Agua, en la empresa HEYMO

En la entrevista de hoy a mujeres ingenieras y talento joven traemos a Estrella Alonso, Ingeniera de Caminos, Canales y Puertos, directora de proyectos y especialista en proyectos de Agua, en la empresa HEYMO Ingeniería (Grupo Técnicas Reunidas).

Estrella Alonso, directora de proyectos y especialista en proyectos de Agua, en la empresa HEYMO

Preguntas frecuentes

En tu infancia ¿Qué soñabas? ¿En qué profesión pensabas para el futuro?

Pues siendo muy pequeña siempre he dicho que yo quería ser mamá, porque mi madre era ama de casa y yo lo que apreciaba es cómo cuidaba de mí. Yo decía, “yo quiero eso”. Mi siguiente fase fue querer ser maestra, imagino que un poco por la admiración que tenía hacia mis profesoras. Pero bueno, luego la verdad es que perdí un poco la vocación. Sí que tenía claro que mi vida profesional iría de la mano de las ciencias. Enseguida me decanté por las matemáticas, por las ciencias naturales. Pero ahí se quedó todo.

¿Cómo te vino la inspiración?

Es verdad que mi carácter es muy práctico, tengo que verlo todo materializado. Entonces cuando descubrí un poco la ingeniería pensé que ahí podía encajar. Al final la ingeniería es trabajar en algo que materializas y sirve para algo. Que tiene su utilidad y su fruto directo. En concreto, la de Caminos, fue casi una decisión de última hora. Es verdad que a mí el mundo del agua siempre me ha tirado, incluso el mundo de la energía, porque me parecen transformaciones mágicas y poder formar o hacer algo para que esa transformación se produzca, pues me parecía muy interesante.

¿Qué te ha aportado la ingeniería a nivel personal y profesional?

Buenos compañeros y amigos. Gente con la que me he podido ir formando, que he aprendido, no solo la parte técnica del trabajo, sino también esa parte de relaciones sociales que nuestro trabajo conlleva. En la vida personal he encontrado gente con la que he congeniado muy bien, por carácter y afinidades. Ha sido creo que la parte importante de mi carrera y de mi vida personal. La ingeniería también te forma, te estructura para ser capaz de abordar retos, problemas tanto profesionales como en tu vida personal, en tu día a día. Esa manera de saber descomponer los problemas, irlos abordando, estructurarlos, creo que es algo muy beneficioso para poder afrontar el día a día en la oficina, en casa y en todos lados. ¿Tienes alguna anécdota en el desempeño de la profesión de ingeniería como mujer? Pues la verdad he de decir que no. Yo creo que me han dado el trabajo hecho en ese sentido. Hasta el día de hoy me he sentido como uno más. Es verdad que todavía nos movemos en un mundo mayoritariamente formado por hombres y muchas veces las mujeres no somos muchas, pero yo siempre he encontrado respeto, siempre he sentido que me ven como una profesional más.

¿Qué le dirías a las futuras generaciones, principalmente a las niñas, para que adopten las vocaciones STEM y en concreto ingenierías?

Que el trabajo de la ingeniería es apasionante, porque no te encuentras dos veces con el mismo problema, porque siempre tienes que afrontar un nuevo reto, resolver algo distinto. Entonces no te da pie a aburrirte, no es repetitivo, no es monótono, sino que te va formando día a día. En un médico o en una profesora tu puedes ver esa relación directa con el cliente, acabas sonriéndote y dándole las gracias. A nosotros en ingeniería, el que abre el grifo en su casa o que podamos encender la luz, es porque ha habido muchos ingenieros detrás para que eso sea posible. Entonces, aunque sea de una manera indirecta, es verdad que nuestro trabajo es un servicio a los demás, a la sociedad, eso ya es gratificante.

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