Diana Jiménez Romero, arquitecta técnica en el Departamento de Edificación de INESPRO
Diana Jiménez Romero, arquitecta técnica en el Departamento de Edificación de INESPRO
Entrevista con Diana Angelina Jiménez Romero, arquitecta técnica en el Departamento de Edificación de INESPRO.
En su entrevista, comparte su experiencia trabajando en una empresa de ingeniería como arquitecta técnica, abarcando proyectos de edificación, reformas y obra nueva, así como su labor como coordinadora de seguridad y salud.
Características destacadas
La carrera de arquitectura técnica, ofrece un gran abanico de posibilidades para el desarrollo profesional, tanto en obra, como jefe de obra o en una consultoría. Tenemos esa habilidad para ser multidisciplinarios. Es una carrera con muy buenas perspectivas profesionales. Tenemos gran abanico de posibilidades para estar en distintos tipos de empresas
Nunca dejar de formarse y de tener ese interés por las nuevas tecnologías, por nuevas soluciones constructivas, por la eficiencia y la rapidez constructiva
Destacaría que se debería mejorar el rol de la mujer, enfatizar en la parte del liderazgo para que las jóvenes ingenieras tengan referentes en el sector para que quieran dedicarse a ello
Preguntas frecuentes
¿Cómo es tu día a día en el desempeño como arquitecta técnica en una empresa consultora de ingeniería?
Mi día a día es muy variado. Actualmente he asumido un rol más específico en la empresa, aunque he pasado por diferentes posiciones a lo largo de mi trayectoria. En este momento, me dedico a desarrollar proyectos de edificación, incluyendo reformas y obra nueva.
Además, participo en el ámbito de la obra, donde actúo como coordinadora de seguridad y salud en una obra grande.
En el abanico de proyectos que realizas, ¿puedes compartirnos alguna experiencia específica como arquitecta técnica?
He tenido varias experiencias en mi carrera, pero recuerdo especialmente un proyecto que nos adjudicaron hace dos o tres años. Teníamos un diseño básico y una memoria de calidades, por lo que sería más fácil realizarlo. Éramos un equipo de cuatro personas trabajando durante un mes en agosto, y colaboramos con el geotécnico y el estructurista para definir la cimentación y la estructura. Sin embargo, al entregar el proyecto, el cliente no quedó satisfecho, a pesar de que habíamos realizado algunos ajustes para adaptarnos a su presupuesto. Esto resultó frustrante, ya que no entendíamos la razón de su descontento.
Con el tiempo, nos dimos cuenta que el problema no estaba relacionado con la calidad del proyecto, sino que había otros intereses en juego.
¿Qué te motivó y te influyó para elegir estudiar arquitectura técnica? ¿Y qué te aporta a nivel personal?
De pequeña, no tenía una idea clara de que quería ser arquitecta o arquitecta técnica, pero sí sabía lo que me gustaba y lo que se me daba bien. Recuerdo que, mi padre nos daba un dibujo para copiar, y solía ganar yo. Esa experiencia fomentó mi interés en el diseño y la creatividad.
Cerca de casa había una obra parada y solíamos jugar allí con las maderas del encofrado que estaban en fase de estructura. Entonces ya me gustaba la arquitectura.
Decidí estudiar arquitectura técnica durante el bachillerato, optando por asignaturas más técnicas. Al cursar esta carrera, he descubierto un amplio abanico de posibilidades para mi desarrollo profesional, tanto en obra como jefe de obra, trabajar en una consultoría o en una ingeniería, especialmente en el cálculo de estructuras. Aunque mi enfoque no es exclusivamente el diseño arquitectónico, he adquirido habilidades valiosas en este campo.
¿Crees que arquitectura técnica tiene buenas perspectivas profesionales?
Tiene muy buenas perspectivas profesionales ya que tenemos muchas posibilidades de desarrollar nuestra profesión en distintos tipos de empresas.
¿Animarías a una persona que está considerando desarrollarse en su futuro profesional a estudiar una carrera STEM? ¿Y cuáles consideras que son los retos de esta profesión?
Sí, por supuesto. En mi caso, haber pasado por varios roles me ha ayudado a identificar mis preferencias y a comprender qué es lo que me gusta y lo que no. Además, me he enfrentado a diferentes situaciones profesionales en diversos proyectos, cada uno de ellos único. He aprendido de experiencias anteriores, aplicando soluciones a los nuevos desafíos que se presentan.
Uno de los grandes retos de nuestra profesión es que la formación nunca termina. Es fundamental mantener un interés constante por las nuevas tecnologías y soluciones constructivas, así como por la eficiencia y la rapidez en la construcción. Al final, lo que realmente importa es el ahorro económico y la optimización de recursos.
De tu carrera profesional, ¿qué es lo que más destacarías?
La versatilidad que he tenido para desarrollarme profesionalmente y enfrentar problemas, así como mi capacidad para encontrar soluciones.
La importancia de comunicarse con el cliente y buscar soluciones para no quedarnos estancados en la obra y en los proyectos, aportando valor adicional tanto a nivel personal como profesional.
Y también destacaría que se debería mejorar el rol de la mujer, enfatizar en la parte del liderazgo para que las jóvenes ingenieras tengan referentes en el sector para que quieran dedicarse a ello.
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