Almudena Barona, ingeniera de Caminos, directora asociada de Arup

Almudena Barona, ingeniera de Caminos, directora asociada de Arup

Entrevista con Almudena Barona, ingeniera de Caminos, directora asociada de Arup y líder en el área de ingeniería Civil y Agua.

En su entrevista nos traslada su pasión por el mundo de la ingeniería y hace referencia a algunos de los grandes retos para el sector y en concreto para las mujeres ingenieras.

Almudena Barona ingeniera Caminos, directora Arup

Preguntas frecuentes

¿Qué querías ser cuando eras niña y qué fue la motivación que tuviste para escoger esta carrera?

Cuando era niña quería ser profesora, me imagino que igual que otras niñas. La motivación fue viniendo un poco después ya en el instituto. A mí me gustan mucho las matemáticas, me apasionaban en aquella época y entonces empiezas ya a decidir un poco por descarte.

Llega un momento en el que tienes que decidir entre ciencias o letras, con lo cual ya en el último año de instituto, como me gustaban las matemáticas, la física, el dibujo técnico, pues tenía muy claro que iba a estudiar una ingeniería.

Yo fui descartando las que no me motivaban tanto, al final me quedé con tres o cuatro, y lo que hizo decidirme por ingeniería de Caminos fue sobre todo el currículum académico. Vi que había muchas especialidades diferentes dentro de Caminos y dije “raro será que algo de esto no me guste”.

También analice que tuviera salidas y en aquel momento las había, para estudiar y para trabajar.

¿De qué manera crees que ha influido en tu vida personal y profesional haber estudiado esta carrera técnica?

Sí creo que al final estos estudios te moldean tu forma de ser. Yo creo que la ingeniería en general hace que seamos personas resilientes.

Es decir, en la vida te enfrentas a situaciones difíciles o complejas y eres capaz de tomar decisiones. Si no te salen las cosas a la primera, pues no abandonas, sigues. Somos perseverantes, bastante empecinados incluso, que al final permea en tu forma de ser.

¿Has vivido alguna experiencia por el hecho de ser mujer dentro de tu ámbito profesional?

Yo las viví al principio de mi carrera, cuando empecé a trabajar en obra, en construcción civil. Es verdad que era muy jovencita y tenía un puesto de responsabilidad, así que tuve alguna experiencia, digamos un tanto incomoda por así decirlo.

Me tuve que cuadrar, tuve que explicar las cosas muy claras y explicar las consecuencias. Me enfrenté a ello y me hice valer y que me tomaran en serio. Después ya no volvió a pasar, no he tenido ninguna situación.

¿Cuál crees que es ahora mismo el mayor reto que puede tener el sector o tú como ingeniera?

Hay muchos retos hoy en día en la ingeniería, tanto para los hombres como para las mujeres. En cuanto a la mujer, yo creo que la situación está mejor que hace 20-25 años, ya se ven CEOs mujeres en las empresas y hay más directivas, pero es cierto que todavía nos queda camino.

Todavía no hemos igualado a los hombres en puestos de toma de poder y hacen falta más líderes mujeres. Tenemos que seguir trabajando y eso es algo que nos incumbe a todos. Luego tenemos muchos otros, ahora mismo un reto de los últimos dos años es la falta de profesionales, hacen falta más ingenieros para trabajar. Eso hace que las empresas estemos buscando talento por casi todo el mundo. Nos gustaría incorporar a más mujeres.

Después tenemos el reto del cambio climático, la digitalización que avanza muy rápidamente y tenemos que estar al día. Me gustaría que los análisis y recomendaciones de los técnicos en cualquiera de sus disciplinas se tuvieran incluso más en cuenta a la hora de tomar decisiones políticas. Este es otro reto que tenemos también.

Y si pudieras darle un solo consejo a una joven que todavía no tiene muy definido qué quiere estudiar para que escoja una carrera técnica ¿qué le dirías?

Yo sin duda le animaría muchísimo porque las ingenierías son carreras apasionantes, son estudios muy bonitos, donde aprendes mucho y muchas cosas que te sirven luego en tu día a día como persona en esta sociedad.

También tienes muchas salidas, es decir, tu puedes estudiar un grado de ingeniería y luego te puedes decidir por un master que no tiene por qué tener una relación totalmente directa con el grado, sino que puedes luego formarte en otra especialidad.

Animaría muchísimo tanto a las chicas como a los chicos para estudiar ingeniería. Yo en la época de la crisis tuve la oportunidad de trabajar fuera de España y los ingenieros en general españoles, estábamos muy bien considerados. Somos personas muy capaces, tenemos una formación muy buena, muy sólida, tomamos decisiones y además muchas veces rápidas. Y eso sin duda, marca mucha diferencia, eso es un valor muy positivo.

Cuando vuelves y tienes esa experiencia en el extranjero, pues tienes también un currículum mucho más sólido. Tienes experiencia internacional, has sabido entender cómo se maneja la ingeniería o cómo se trabaja en otros países, tienes idiomas, has aprendido otras culturas. Te abre mucho tu punto de vista y tu forma de trabajar y eso es muy positivo.

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